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Burgos, el Cid y la corneja
“Cuando de Vivar salieron vieron
la corneja diestra. Y cuando entraron en Burgos la vieron a la siniestra. Movió
Mío Cid los hombros y sacudió la cabeza…” Según estos primeros versos del Poema
de Mío Cid, de esa guisa pretendía el de Vivar romper el maleficio que suponía
la aparición de la corneja al lado izquierdo del camino. Ello era signo de mal
agüero, así como la aparición al lado derecho lo era de buena suerte.
Hoy, en esos mismos lugares que
cita el Poema, sin duda la corneja aparecería fijamente en el lado izquierdo de
Burgos según viaja hacia el futuro. No podría ser de otra forma ante la tozuda
realidad burgalesa.
Si recordamos aquel principio
transmitido por nuestros mayores, que dice: “En Castilla nadie es más que
nadie”, vemos que hoy no se practica porque Burgos está recibiendo un desinterés
y arrinconamiento que hubiera levantado hasta nuestra corneja del Poema, la
hubiera impulsado a presentarse en la Plaza Mayor de nuestra ciudad y explicar a
los burgaleses el anodino futuro de Burgos. Sin duda lo hubiera explicado
citando ejemplos contundentes, enumerando agravios y concluyendo más o menos
así: “Algunos partidos políticos han olvidado la fidelidad debida a vuestros
antepasados y al mismo tiempo, la propia y auténtica identidad. Pero con ese
olvido, viene unido también el de vuestros proyectos para desarrollaros, por eso
yo os digo; que de nada sirve mover los hombros y sacudir la cabeza. Tenéis la
legítima obligación de defender vuestra propia tierra, exigir lo que en justicia
os corresponde y luchar por un futuro digno. Os lo dice una corneja de Burgos”.
Manuel de la Cal Campo,
De Ciudadanos de Burgos
Publicado en Diario de Burgos
(03.04.07)
“Ciudadanos de Burgos“ somos todos los que vivimos en esta
provincia.
